Ella rió, complacida. —Sería el peor hijo de puta del mundo. Lo digo con todo el cariño.
—Si. —estuvo de acuerdo él. Sonrió ante la perspectiva de tener un hijo con Samantha, era la prueba más grande de amor que podían tener. Él la amaba tanto que a veces hasta dolía hacerlo, y esperaba que ella se sintiera de igual manera. —Sería la persona más...
—Sarcástica del mundo, sin mencionar egocentrica. —terminó ella por Riley.
—Tendrá los nombres de tus raros personajes ficticios favoritos, pero con que solo tenga mi apellido me conformo. Y le gustaría leer mucho, quizás un escritor. —la miró con todo el amor del mundo, pero ella no lo notó. —Le gustaría la música, los animales, también jugaría fútbol. Y sería tan inteligente... eso vendría de mi, claro. —ella le golpeó el brazo, con cariño. Riley se rió a carcajadas. —No dejaría que fuera mujeriego como lo fuí yo.
—No importa, yo lo enseñaré. Le diré que le diga a las chicas que las llamará, y no lo haga. Nos encanta que nos traten de esa forma. ¿Recuerdas que fue así como me enamoraste?
—Para ser una chica, tienes una forma muy extraña de pensar. —se rieron juntos. —Además, yo nunca te dije eso.
Ella se encogió los hombros, restándole importancia. —Lo sé, pero si fuiste un cabrón mujeriego.
La mención de aquello hizo que el moreno rodara los ojos. —No hace falta que lo menciones.
—Sabes que amo molestarte, cariño. —ella le besó la mejilla, y se acurruco a su lado. — ¿Y cómo estas tan seguro que tendré un hijo contigo?
El besó su frente. —Solo lo sé.
Escrito por: Susej Luque.
*_* Me he enamorado de como escribes
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