viernes, 28 de junio de 2013

"Miles Away" Capítulo 10.


El lunes por la mañana Gabby se había levantado de mal humor, no solo porque era el primer día de clases en su nuevo Instituto también porque no había hablado con Logan desde que se había marchado luego de haber terminado de pintar la mini-van. 


Habían dejado la base blanca, como estaba al principio, y le habían pintado detalles en las puertas y en la parte trasera. Todo había sido bastante incómodo, ya que ninguno de los dos había hablado demasiado luego de la llamada de Blake.

Lo único que la alegraba era que Blake la había llamado,y que se encontraba perfectamente y le había prometido ir a visitarla la semana siguiente. Gabby jamás hubiese imaginado que iba a tener que mantener una relación a larga distancia, y no era para nada recomendable, porque extrañaba muchísimo a Blake. Más después de haberle dicho que la amaba.
Se levantó a las seis en punto, ya que tenía que elegir que ponerse y también tenía que ducharse. Luego de haber salido del baño había decidido ponerse unas calzas negras con una camisa roja, había optado por un collar dorado y unos zapatos de tacón, negros también. Eligió su bolso favorito y se maquilló; se había puesto algo de base y un poco de rímel, finalmente decidió pintarse los labios de rojo, ya que era el primer día y no quería dar una mala impresión.

Su hermanita pequeña estaba muchísimo más entusiasmada que ella por el comienzo de clases porque quería conocer a las niñas de su edad del pueblo, ya que no se había cruzado a ninguna; desayunaron en silencio, el padre de Gabby que ya había llegado de su viaje de negocios intentaba animarla, pero ella solo lo ignoraba.

No habían entablado nuevamente conversación desde que la "castigó" por haber dejado sola a su hermana; la policía se había comunicado con él y le había explicado lo sucedido dos noches atrás. Como era de esperarse le había echado toda la culpa a ella y no podía odiarlo más por ello.

Gabby se subió a la mini-van a las siete y media y prendió la radio que solía escuchar cuando iba al Instituto en Washington; no llegaba la señal allí en Nashville. Se frustró tanto que directamente la apagó y, antes de marcharse, echó un vistazo a la casa de Logan. La última vez habían quedado para ir juntos pero su nuevo vecino no había dado señales de vida y supuso que ya se había marchado.

Eso también la desanimó bastante.

Su celular vibró, era un mensaje de Blake donde le deseaba suerte el primer día. Esa era la primera vez que había sonreido en todo el día. Luego de seguir las indicaciones que el padre de Gabby le había dado para llegar al Instituto vislumbró el edificio dos cuadras antes; Gabby se llevó una sorpresa cuando se dio cuenta que era parecido a las escuelas públicas de Washington, claro que ella iba a una privada, pero pensó que iba a ser mucho peor. Hasta tenía estacionamiento...

Aparcó la mini-van, se puso algo de perfume y bajó del vehículo. La mayoría de los vehículos eran camionetas o viejas 4x4 y cuando comenzó a caminar hacia la entrada notó como todas las miradas se posaron en ella; la gente del pueblo no era para nada disimulada, entonces comenzó a caminar con más determinación.

Gabby abrió la puerta de lo que iba a ser su segundo hogar y una extraña melancolía la inundó, porque ella estaba tan acostumbrada a su antigua vida, a saber exactamente que sucedía dentro de su Instituto, a controlarlo todo; y, aquí estaba más perdida que nunca. Lo primero que notó fue como todos iban vestidos, las mujeres estaban todas en vaqueros y sudaderas, al igual que los hombres. ¿Es que no existía la elegancia?

—Buenos días, tu debes ser la chica nueva, ¿no es así?—Gabby volteó y se encontró a una mujer de tercera edad detrás de ella. Llevaba unas gafas bastante graciosas y medía un metro cuarenta, con el cabello completamente blanco.—Mi nombre es Rosa, soy la secretaria del Instituto.

Gabby le dedicó una sonrisa falsa.

—Si, soy yo.—admitió, con bastante amargura. Le tendió la mano y Rosa la tomó encantada.

—Espero que tengas un excelente día hoy,—Rosa le tendió una carpeta y Gabby vaciló unos segundos antes de tomarla.—allí están todos tus horarios y tu número de casillero. Estoy segura que nadie te avisó que hoy tienes Educación Física, así que te dejé uno de los uniformes usados dentro de tu casillero, luego puedes pasarte por mi oficina y comprarte el nuevo.

Tan solo pensar en un uniforme que hayan usado todos los alumnos nuevos le provocaron ganas de vomitar.

—Bueno, muchas gracias Rosa.— Ella asintió con la cabeza y desapareció entre el gentío.

Gabby buscó el papel con su número de casillero y comenzó a caminar, observando los números en cada pasillo hasta que encontró el suyo. Colocó la clave que tenía en su antiguo casillero en Washington y lo abrío, dentro se encontraba el sucio uniforme que le había dejado la secretaria. Ella se tapó la cara con las dos manos, mientras deseaba que su padre la llamara de repente y le dijera que todos sus problemas se habían solucionado y que regresarían a Washington ese mismo día.

—Hola, extraña.

Gabby alzó la vista y se encontró a Logan que estaba junto a ella; estaba apoyado sobre uno de los casilleros con los brazos cruzados y la mochila colgada en la espalda. Por primera vez en el día Gabby se sintió, aunque sea, un poco mejor.

—Logan, ¿cómo viniste?—Fue lo primero que salio de su boca, porque seguía preocupada. Él se encogió de hombros.

—Con la camioneta de mi madre, ¿por qué?— ¿Debería recordarle que habían quedado para ir juntos?¿O debería evitarlo por completo?


—No, por nada.—Gabby había pronunciado aquellas palabras con bastante dificultad porque ella había dado por sentado que Logan no se había olvidado.—¿Cómo estás? No te vi estos días.

—Estuve bastante ocupado con el mercado, empezamos temprano y trabajamos hasta tarde, no tuve mucho tiempo.—Claro, porque Logan trabajaba para ganarse la vida mientras que ella lloraba por las noches por lo miserable que era.—¿Tú?

—¿Yo qué?

—Tú...¿cómo estas?—La mirada de Logan se encontró con la de Gabby y ella se mordió el labio.

—Aquí, intentando sobrevivir a este uniforme mugriento que me dio la secretaria.—Gabby se hizo a un lado para que Logan observara el uniforme y él soltó una carcajada.

—Oh, el uniforme...—Logan no dejaba de reír.—Gabby te lo digo por experiencia, ve y compra el nuevo, ni siquiera pienses ponerte esa cosa.—Y él lo señaló como si fuera un extraterrestre.

—No te preocupes, no tenía pensado hacerlo.
En ese mismo momento se oyeron gritos desde el pasillo, gritos que se iban haciendo cada vez más claros a medida que los amigos de Logan se acercaban hacia nosotros. Reconocí a todos, pero solo recordaba el nombre de Alex y de Jake, por la fogata. Todos saludaron a Logan y luego se quedaron observándome, como si fuera alguien completamente extraño.

—Miren a quien tenemos por aquí, así que Washington asiste a nuestro Instituto.—Alex me observaba divertido, con una sonrisa pícara en su rostro.—Oye, oímos lo que sucedió la otra noche en tu casa, lo siento mucho.

De repente, el amigo de Logan se había transformado y Gabby no pudo evitar sentirse a gusto.

—Si, fue bastante horrible.—admitió finalmente.—Siento haberme marchado de esa forma, es solo que tenía que encontrar a Logan...—Ella había dicho esa frase sin siquiera pensarlo, sin siquiera darse cuenta que Logan y todos sus amigos estaban junto a ella. Y se ruborizó por completo.

—¿Lo encontraste? Porque Logan estaba bastante ocupado con Lisa, ¿no es así, chicos?—Alex había prácticamente gritado aquellas palabras y todos comenzaron a alentar al nuevo vecino de Gabby. 

¿Lisa?¿Quién era Lisa? Oh, por Dios. Gabby no podía sentirse más avergonzada, ¿había interrumpido a Logan con una chica?

Ella volteó y notó como Logan abría los ojos de par en par y fulminaba a su mejor amigo con la mirada.

—¿Lisa?—preguntó Gabby, sin importarle la presencia de ninguno de sus compañeros.—¿Estabas con una chica y no me lo dijiste?

—No tenía importancia, Gabby—balbuceó él, bastante molesto.—.Necesitabas ayuda y te ayudé, ¿cuál es el problema?

De repente, todos los amigos de Logan se habían callado.

—Que jamás me dijiste que había interrumpido absolutamente nada y no tuve la oportunidad para disculparme.—Gabby se había cruzado de brazos y observaba a Logan fijamente, como si estuvieran ellos dos solos.

—¡Bueno!—Sonó el timbre y Alex enredó su brazo con el de Gabby.—¿A qué clase debo escoltarte, mi señora?

Gabby continuaba observando a Logan bastante cabreada, pero luego de oír lo que había dicho Alex una sonrisa se formó en su rostro. Comprobó sus horarios y desvió la vista de su nuevo vecino.

—Tengo biología, en el aula N°5.—Guardó los horarios en su bolso.

—Perfecto, yo también me dirijo allí—Gabby tenía la esperanza de que Logan estuviera en la misma clase; entonces, lo observó.

—Yo tengo Historia de América, nos vemos en el almuerzo.

Y sin decir nada más Logan se marchó dejando a Gabby sin palabras y preguntándose porque rayos no le había dicho de la tal Lisa. Ella comenzó a caminar junto a Alex que la escoltaba por los pasillos de su nuevo Instituto.

—Oye, ¿quién es Lisa?—Gabby no podía contenter su curiosidad.

Alex rodeó los ojos.

—Una chica que está loca por Logan, pero ya sabes como es el...—El continuaba guiando a Gabby por los estrechos pasillos, pasando por al menos diez aulas. Ella se encogió de hombros.—Es bastante lento con las chicas, si sabes a lo que me refiero.

—Tuve que haberme dado cuenta, era por ese motivo que se encontraba en el bosque, era más que obvio que estaba acompañado y ni siquiera se me cruzó por la cabeza la idea hasta hoy.

—Gabby, tenías otras cosas por las que preocuparte en ese momento, no es tan grave como tú crees; Logan seguramente ni se molestó.—Doblaron a la derecha y ella notó el laboratorio a tan solo algunos pasos.

—Ése es el problema, que nunca habla y yo tengo que descifrar que piensa.

Antes de entrar al laboratorio Alex se puso en frente de ella y apoyó sus manos en los hombros de Gabby.

—Gabby, por enésima vez, Logan no es la clase de chico que se enfada porque lo interrumpes con una chica; si hubiese sido yo probablemente ya me hubiese vengado.—Alex soltó una risa y Gabby no pudo evitar sonreír.

La clase se pasó lentamente y Gabby estaba decidida a invitar a Logan a su casa esa noche, porque presentía que él estaba molesto y quería averiguar porque.

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