Como de costumbre, Logan no veía la hora de marcharse del mercado; no solo porque iba a llegar tarde a la fogata si no porque también era sábado por la noche, uno de los momentos con más gentío en el local y eso le ponía los pelos de punta.
Ayudó tanto a su madre como a su padre lo más que pudo, siempre intentaba de dar lo máximo de él cuando se trataba de ayudar a su familia pero Logan también era un adolescente y quería disfrutar de aquellas noches con sus amigos, donde bebían y compartían juntos, hasta la madrugada.
Cuando el reloj marcó las ocho y media Logan saludó a todos los empleados, incluyendo a sus padres, y se dirigió a su habitación. Se puso unas bermudas de jeans y una remera negra, y cuando se estaba arreglando el cabello recordó el tiempo que había pasado con Gabby, la nueva vecina, aquella tarde. A juzgar por los comentarios de sus padres y la mayoría de los adultos Logan pensaba que una chica de ciudad no iba a ser más que una molestia, más que un peso que nadie iba a querer soportar, pero Gabby se había comportado completamente diferente a como todos los demás predecían; «La gente en la ciudad no es más que una máquina, funcionan bajo la tutela de un reloj y del dinero», las palabras que había pronunciado la familia de Logan cuando se habían enterado de la llegada de los Nicolini lo irritaron bastante.
No podía negar que Gabby seguramente se preocupaba más por su apariencia que cualquier chica de su Instituto pero no le pareció una persona para nada superficial, aunque él apenas la conocía, no sabía que escondía ella detrás de toda esa ropa importada y esos zapatos de tacón.
Cuando Logan descendió las escaleras desde su habitación hasta el patio trasero para ir al bosque no pudo evitar echar un vistazo hacia la casa de Gabby, quizás por esas casualidades de la vida ella iba a estar dirigiéndose allí y podían ir caminando juntos. Pero Logan se llevó una gran decepción cuando la vio a través de la ventana, llevando a su hermana menor en brazos hacia el piso de arriba; analizó unos segundos si debía invitarla nuevamente, por lo menos para que lo reconsiderara, o si debía continuar con su camino y aceptar la decisión que ella había tomado.
Y, al darse cuenta de que había estado parado allí más de un minuto, se marchó hacia el bosque, siguiendo la luz de la fogata y las voces de sus amigos. Cuando llegó y observó a sus amigos y amigas alrededor de la fogata, riendo y compartiendo historias se puso de un gran humor, olvido el hecho de que Gabby había decidido quedarse en su casa e intentó sumarse a las conversaciones.
Alex se acercó a él apenas lo vió...
—Logan, ¿qué tal?—exclamó su mejor amigo y depositó una cerveza en su mano.—¿Por qué tan tarde?
—Intenté irme lo antes posible, había demasiada gente en el mercado—admitió él, ya que le costaba bastante mentirle a Alex y tampoco veía la razón para hacerlo.
Él rodeó los ojos y pasó su brazo por el hombro de Logan.
—Oh, ¿cuando van a dejarte en paz?—bromeó Alex, mientras le hacía una mueca burlona. Comenzaron a caminar hacia el gentío, donde se encontraba Jake y otros de sus amigos.—¿Tuviste oportunidad de hablar con la nueva? La he visto en la camioneta cuando salía de la casa de Jake hoy por la tarde, deberían haberla visto, no puedo describirles lo que...
Logan lo fulminó con la mirada y Alex se calló.
—Sí, la ayudé con algunas cajas esta tarde.—Logan no veía la manera de decirle a sus amigos que la había invitado a la fogata pero al reconsiderarlo varias veces le pareció inútil, ya que sabía que ella no se iba a presentar—Es una chica simpática.—masculló él y todos sus amigos soltaron más que una carcajada.
—¿Simpática?—exclamó Alex, con un tono bastante irónico en su voz.—Oigan, yo sé lo que les digo no solo es mona, tienen que verla; parece de revista.
Y cuando Alex pronunció aquellas palabras Logan no pudo evitar recordar que él había pensado exactamente lo mismo, que Gabby parecía arrancada de una revista de moda y que no pertenecía ni siquiera un poco a Nashville.
—Bueno, es verdad que es bastante bonita, no es como si no tuvieramos chicas bonitas aquí también.—soltó Logan, y no podía entender porque rayos había dicho eso.
Entonces, Jake lo interrumpió.
—Hablando de chicas bonitas, he hablado con Lisa hace unos minutos, y adivinen con quien ha deseado estar desde principio de curso—Logan estaba bastante disperso, ni siquiera había escuchado lo que Jake había dicho pero cuando Alex comenzó a empujar su hombro para que volteara se sintió algo intimidado, ya que todas las miradas estaban posadas en él—¿Escuchaste algo de lo que dije?
Logan negó con la cabeza.
—Lisa quiere contigo; quiere que se casen, tengan hijitos y luego envejezcan juntos—bromeó Alex, mientras observaba a Lisa disimuladamente. Logan abrió los ojos de par en par, Lisa era una de las chicas más bonitas de Nashville; tenía el cabello de un rubio platinado, pero no era para nada el rubio dorado de Logan, era más parecido al blanco y tenía unos ojos celestes cielo, que hacían caer a cualquier chico.
—¿Conmigo?—Logan no pudo evitar ocultar su perplejidad—¿Estás seguro?
—Claro que estoy seguro hermano, no te lo diría si no.—exclamó Jake y le dió un sorbo a su cerveza.
—Ve a hablar con ella—lo alentó Alex, casi ordenándole que lo haga. Pero a Logan no se le daba para nada bien eso de coquetear o de alardear a alguien, es más, solía apestar en ese sentido.
—No creo que sea mi tipo.—Logan la observó unos instantes, era demasiado bonita y no entendía porque se iba a fijar en alguien como él, que jamás había hecho nada para sobresalir o para llamar la atención; pero, por otro lado, le dió un extrema curiosidad.
Alex rodeó los ojos y depositó un puñetazo en el hombro de su mejor amigo.
—¿Qué no es tu tipo?—bufó él, como si fuera su padre—Lisa es la clase de chica que es el "tipo" de todo el mundo, ¿oíste? Hasta de las mujeres, estoy segura que más de una quiere una noche de pasión con ella.— Las palabras de Alex provocaron que Logan riera y, a la vez, que se armara de coraje para ir a hablar con ella.
¿Por qué rayos las mujeres tenían que estar siempre acompañadas? Se le hacía difícil encontrar una excusa o una forma de decirle que quería estar con ella un rato a solas, más con todas sus amigas observándolo.
—Bueno, deseenme suerte—dijo Logan y mientras sus amigos soltaban frases alentadoras se dió media vuelta y comenzó a caminar hacia donde se encontraban Lisa y sus amigas, que estaban a unos pasos.
La rubia cabellera de Lisa se podía distinguir a kilómetros, lo que Logan no había anticipado era la chica que se estaba dirigiendo a él mientras se concentraba en el hecho que debía enfrentarse con una de las chicas más deseadas del pueblo; porque el cabello de Gabby, a diferencia del de Lisa, era de un color oscuro y debido a la escasa luz del bosque no había notado su presencia. Para nada.
Solo se dio cuenta de que estaba detrás suyo cuando ella tocó su hombro y provocó que Logan se volteara; finalmente había venido.
—Logan—exclamó ella, sin siquiera darse cuenta de que el estaba dirigiéndose a hablar con Lisa, que estaba de espalda a ellos dos.—Siento llegar tarde.
Gabby se veía bastante distinta a lo que él recordaba de aquella tarde; llevaba unos pantalones rosas y una camisa negra, también unos zapatos bastante altos y mitad del cabello recogido. Olía a jabón y a shampoo y Logan notó que se había puesto algo de maquillaje; si antes había parecido salida de una revista Logan no podía imaginar lo que sus amigos íban a pensar de ella ahora. Y por algún extraño motivo lo irritó bastante.
—Me alegro que hayas venido—dijo Logan, y le dedicó una sonrisa de medio lado. Ella se la devolvió.—. ¿Quiéres tomar algo?
—Ya cené, pero traje algunas bebidas para colaborar.—Gabby le tendió las bolsas a Logan y él las tomó, para luego depositarlas en la mini-nevera que había llevado una de las chicas. Gabby lo siguió.—¿Te molesta que me quede contigo? Es que no conozco a nadie.
La vulnerabilidad en la voz de Gabby provocó que Logan sintiera una especie de pena mezclada con ternura hacia ella; pero Alex y sus demás amigos no tardaron ni una milésima de segundo en llegar y presentarse. Logan debía de haberlo sabido.
—¡Buenas!—soltó Alex y depositó un beso en la mejilla de Gabby. Ella dio un pequeño salto involuntario, sorprendida ante el acto del mejor amigo de Logan.—¿Eres la chica nueva, verdad?
—Si, ¿te divierte llamarme de esa forma?—De repente, se puso seria y Alex no supo como reaccionar. Luego ella comenzó a reír y le dedicó una sonrisa.—¡Estoy bromeando! Me llamo Gabby, por cierto.
Alex también rió.
—Oh, había olvidado que la gente de la ciudad solía reírse.—Alex solía molestar a la mayoría de las personas pero Logan pudo notar que Gabby no se lo tomaba como nada personal.—Mi nombre es Alex y estos son Jake, Eliot, Ian y Paul...
Mientras Alex presentaba a sus amigos Logan se había quedado observando a Gabby; pudo presentir que no era su mejor momento, que no se sentía del todo cómoda con tanta gente pero ella sabía disimularlo bastante bien.
Una mano rozó el hombro de Logan, al igual que lo había hecho Gabby minutos atras, y Logan volteó; era Lisa.
—¿Estás ocupado?—murmuró ella, para no interrumpir la historia que Alex le estaba contando a Gabby. Él vaciló unos segundos y luego negó con la cabeza. Lisa le tendió la mano—¿Vienes?
Logan tomó la mano de Lisa y se alejó de sus amigos y de Gabby, pero no pudo evitar voltear la cabeza un par de veces para ver si ella se encontraba bien, no quería dejarla sola pero la idea de estar a solas con Lisa lo tentó demasiado.
Se alejaron unos cuantos pasos hasta que las voces cesaron y Lisa se detuvo; se puso frente a él y le enseñó una de las sonrisas más bellas que Logan había visto alguna vez en su vida.
—Me imagino que Jake te comentó lo que hablamos hoy—Se adelantó a decir ella y Logan comenzó a sentirse algo nervioso y las manos empezaron a temblarle.—. Estás temblando...—Ella alzó los ojos y lo observó—, no te preocupes, no muerdo.
—Lo sé, lo siento; no sé que me sucede—Logan inhaló y luego exhaló, disimuladamente, y observó a Lisa a los ojos; para devolverle la mirada que ella le estaba brindando—.Te ves preciosa hoy.
Ella soltó una carcajada.
—¿Sólo hoy?—replicó—.Que bien me haces sentir, Logan.
Logan no pudo descifrar si lo había dicho en broma o no y los nervios regresaron.
—Lo siento, no me refería a....
—Shhh—lo calló ella, y colocó su dedo índice en su boca—Estaba bromeando.
Logan debía remediar todo lo que había dicho y hecho, entonces posó suavemente su mano en la cadera de Lisa y la atrajo hacia sí; ella se vió bastante complacida ante la acción del chico y rodeó sus brazos alrededor de su cuello, para juguetar con su cabello.
—¿Por qué yo?—le preguntó Logan, sin quitar la vista de sus carnosos labios.
—Y, ¿por qué yo?—farfulló ella, burlándolo; para Logan la respuesta era bastante obvia, Lisa podía tener a cualquier chico que ella quisiera pero él no tuvo el tiempo de comentárselo ya que ella se abalanzó sobre él y lo besó.
Logan había olvidado la última vez que había besado a una chica, no recordaba si había sido el verano pasado o el invierno anterior; solo recordó lo bien que se había sentido y lo bien que la estaba pasando en ese momento, disfrutando de la agilidad de los labios de Lisa.
Él recorrió tanto su labio superior como el inferior y sintió la lengua de ella adentrarse en su boca, como un extraño curioso por lo desconocido; ella ahogó un gemido cuando Logan la tomó por la cintura y la apoyó contra uno de los árboles vecinos. Casi había olvidado lo satisfactorio que era besar a una chica.
Pero cuando oyó la voz de Gabby llamándolo él se detuvo por completo; era como si de repente Lisa no le importara, no le afectara que iba a opinar ella de él y el mundo se centrara tan solo en la voz quebrada de su nueva vecina.