domingo, 5 de mayo de 2013

"ROUGE" Capítulo 1.

Capítulo 1. Parte 1.

Este capítulo está dedicado a mi mejor amiga, Martina Scápola. Quiero agradecerle por ayudarme a hacer que esta novela sea posible, escuchándome con todas mis retorcidas ideas, ¡Gracias!. Aquí va el capítulo, espero que lo disfruten.



– Suéltame – le dije, desviando la mirada. No quería mirarlo, lo tenía tan cerca. Su brazo izquierdo apoyado sobre la pared inclinaba su cuerpo a una alarmante cercanía del mio manteniéndome capturada, ya había desistido de intentar escapar.


– ¿Por qué me odias? – su voz me produjo un escalofrío, tan grave y ronca. Hablaba despacio, tranquilo, como si pudiera esperar mi respuesta durante toda la eternidad.


Su pregunta me había descolocado, abrí los ojos como platos, y una furia intensa me recorrió por todo el cuerpo. ¿Qué por qué lo odiaba? ¿Cómo no odiarlo? Con aquella postura tan arrogante, sus ropas de ‘niño elegante’, su pelo castaño siempre desordenado. Esos ojos verdes profundos e impresionantes. Una sonrisa capaz de dejarte sin aire. Y una espantosa personalidad. Toda esa hermosa imagen de hombre perfecto quedaba totalmente destrozada cuando abría esa tentadora boca. Si tan sólo no fuera tan imbécil… pero no… así era él, y con toda su belleza aun así lo detestaba.


– Tengo que ir a clase – intenté excusarme, me revolví en mi lugar, buscando otra forma de zafarme pero en seguida consiguió poner su otro brazo a la altura de mi mejilla contra la pared conformando así mi celda.


– No te preocupes, no te enseñarán nada que tu ya no sepas. – Sonreí levemente, tenía razón, sin embargo preferiría soportar la pesada clase de historia antes de aquella situación – A demás, dudo que realmente quieras estar allí.


– Por supuesto que no, pero tampoco es mejor estar aquí contigo. – clavé mis ojos en los suyos. Él fingió haberse ofendido.


– Mmm… no estoy muy seguro de eso… – su sonrisa resplandeció – Piénsalo, cualquier chica desearía estar en tu lugar en este… – acercó su rostro al mío – preciso momento.


Inevitablemente mi vista se desvió a sus labios, él se los relamió, y me regaló una media sonrisa. Yo también sonreí, posé una de mis manos detrás de su cuello. Él jadeó, sorprendido.


– Mmm… tienes razón… pero puedo apostarte a que millones de chicos no quisieran de estar en tu lugar ahora… – palabra a palabra iba acercándome hacia su boca disfrutando que él no pudiera aparta la vista de la mía. 


– ¿Por qué? – preguntó con una sonrisa de satisfacción, rodeando con sus brazos mi cintura.


Yo sonreí victoriosa. – Por esto. 


Salí por la puerta del aula regodeándome de haberlo dejado tendido en el suelo, luego de dedicarle un rodillazo en la entrepierna, suplicando por no quedar estéril. Yo no podía contener las carcajadas mientras me encaminaba a mi siguiente clase, dejándolo atrás.


– ¡Rouge! – oí a alguien gritar mi nombre cuando estaba a punto de girar la manija de la puerta de la clase del señor Vega. Revoleé los ojos y me volteé...

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...