—No estoy bien. Me dijo ella, —Lose, lo veo en tus ojos. Le dije con dulzura. —Solo necesito a alguien que me quiera Dan, solo eso, me rindo. Agacho la mirada. Respire hondo, le tome la mano, la mire directamente a sus ojos. Lucia —¿Te gustaría tener a alguien que me mirara con ojos de amor?, esa mirada que te dirigen como si fueras la única persona en el mundo. De esas que callan muchas cosas, cosas que verdaderamente mi alma y mi ser quieren decir. ¿Tonto no? Pasar minutos, horas, días imaginando a esa persona. No poder evitar sonreír cuando alguien viene a tu mente. Se te antoja su boca; regalo de una noche que te dejó esperanzas de otro beso que toqué las lunas de ese sueño que has inventado contigo. Su mano entrelazada con la suya. Esa persona que te diga "Prometo algún día subir a un puente y gritar mis sentimientos por ti“. Pero luego despiertas. Abres los ojos y miras la realidad. Solo mirame Creo que siempre me fijo en quien no debería. A veces pienso que todo caduca con el tiempo. El amor también. Aun se me desmorona un poco el corazón cuando escucho su nombre, Solo un poco. Engañarme a mi mismo es lo peor que me pasa, siendo que es lo mejor que se hacer. Me siento morir al tratar de aparentar ser feliz. Lo único que quiero que me quieras como yo te quiero a ella. Simplemente eso. Pero parece que pierdo mas tiempo imaginando cosas que viviendo la realidad. Sentir eso que me debilita poco a poco. Y preguntarme ¿Sentirá lo mismo que yo? ¿Se rallará con mi nombre en su mano? ¿Me echará de menos? ¿Piensa en mi? Eso me lo pregunto yo todos los días. En realidad mi corazón nunca dejó de quererla. Recuerdo la ultima vez que la vi. En ese minuto te observe, como nunca había observado nada, intentando captar todos los detalles, cada milímetro de su rostro, cada espacio y cada punto, y no puedo evitar sonreír, porque me llenas de emociones, de esas cosquillas que no pensaba que existían. Pero en realidad todo pasa por una razón y pase lo que pase, todo es para bien. En este pequeño mundo todavía quedan personas buenas, personas que están dispuestas a darte una mano o su corazón. No busques aliviar una herida con más dolor, porque éso, sólo te generará más sufrimiento. Cada vez que veas esas marcas recordarás lo que pasó y éso hará que tu corazón se vuelva más gris y triste. Si somos honestos con nosotros mismos, eso llamado ‘‘amor no’’ es más que el hecho de quererse más a uno mismo, a través de otra persona. Así que si algún día quieres rendirte no te rindas, por favor no cedas, aunque el calor queme, aunque el miedo muerda, aunque el sol se esconda, y se calle el viento, aun hay fuego en tu alma, aún hay vida en tus sueños. Porque la vida es tuya y tuyo también el deseo, porque cada día es un comienzo nuevo, porque esta es la hora y el mejor momento para actuar y ser feliz.
Escrito por: Deya Vasquez.

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